DÍA 1: DOMINGO 1 DE FEBRERO Nuestra aventura empieza un domingo a las 4h en la puerta del cole donde nos espera el bus al aeropuerto de Málaga. Entre maletas, abrazos rápidos a padres, alguna que otra mirada nerviosa y un “¿lleváis todos el DNI?”, nuestros doce alumnos de primero de bachillerato comienzan su experiencia ERASMUS. Aunque el sueño pesa, la emoción nos puede. Llegamos con tiempo al aeropuerto de Málaga para facturar y coger fuerzas porque nos esperan 3 horas de viaje hasta Colonia. Una vez montados en el avión, el vuelo transcurre entre conversaciones sobre lo que nos espera en Alemania y risas que intentan disimular los nervios. Algunos miran por la ventanilla imaginando cómo se desarrollará la semana; otros aprovechan el vuelo para repasar su exposición sobre el patrimonio cultural de Granada. Todos comparten la misma sensación: están a punto de vivir algo importante. Al aterrizar en Colonia, el frío nos da la bienvenida incluso antes que las familias anfitrionas. Recogemos las maletas con una mezcla de impaciencia y curiosidad. Salimos de la zona de recogida de equipaje y ¡ahí están! Entre sonrisas tímidas y presentaciones, nuestros Erasmus empiezan a poner cara a los nombres que llevan semanas escuchando. Sus colegas alemanas les dan la bienvenida con carteles y abrazos junto a sus familias. Ahora sí que sí, estamos en Köln. ¡Que empiece la aventura!
DÍA 2: LUNES 2 DE FEBRERO La primera noche en casa de las familias alemanas no ha podido ser mejor. Como es fin de semestre, hoy no hay clases, ya que la jornada está dedicada a la evaluación y publicación de notas, por lo que las alumnas pueden descansar tras el esfuerzo de los exámenes finales. Sobre las 16:00 nos encontramos en Bonn, antigua capital de Alemania, donde disfrutamos de una gymkana que nos permite descubrir la ciudad de una forma dinámica y divertida. Visitamos monumentos emblemáticos, recordamos a personajes ilustres como Beethoven y también sabemos que Haribo, la famosa marca de golosinas (donde nuestros alumnos están a punto de comprar hasta a los dependientes), tiene su origen allí. Además, tenemos la suerte de celebrar el cumpleaños de María. No todos los días se cumplen 17 años en otro país, y puede soplar las velas rodeada de personas que la quieren y de nuevas amistades que comienzan a forjarse. Tras exprimir al máximo nuestra visita a Bonn, regresamos a casa, cada uno con su hermana alemana, para poner el broche final y recargar energías de cara al día siguiente. La primera noche en casa de las familias alemanas no pudo haber ido mejor. Como era fin de semestre, al día siguiente no había clases, ya que la jornada estaba dedicada a la evaluación y publicación de notas, por lo que las alumnas pudieron descansar tras el esfuerzo de los exámenes finales. Sobre las 16:00 nos encontramos en Bonn, antigua capital de Alemania, donde disfrutamos de una gymkana que nos permitió descubrir la ciudad de una forma dinámica y divertida. Visitamos monumentos emblemáticos, recordamos a personajes ilustres como Beethoven y también supimos que Haribo, la famosa marca de golosinas (donde nuestros alumnos estuvieron a punto de comprar hasta a los dependientes), tiene su origen allí.
DÍA 3: MARTES 3 DE FEBRERO Nuestros Erasmus ya están mimetizados con el entorno e inmersos en la cultura alemana. Aunque el día amanece frío y con algo de lluvia, no nos impide vivir otra jornada especial. Nuestro punto de encuentro es Herschel, un pueblecito con encanto donde las alumnas alemanas estudian. Los alumnos españoles conocen las instalaciones de la mano de sus colegas alemanas y asisten a las primeras clases, no sin antes darnos la bienvenida oficial el director del centro. Harald, profesor y coordinador responsable de la Erasmus en Alemania, nos habilita una sala para que nuestros alumnos presenten su proyecto. Durante su presentación, el alumnado muestra su saber hacer, su talento y su maestría realizando en inglés un bagaje sobre el patrimonio cultural y gastronómico de la ciudad de Granada. Sus profes, por supuesto, no pueden estar más orgullosas del trabajo realizado tras haber dejado el listón ¡tan alto! Terminada la exposición, nuestros alumnos visitan, junto a sus hermanas alemanas, el Museo de la Historia de la República Federal de Alemania (Haus der Geschichte) situado en Bonn. Desde el primer momento, el museo nos sorprende no solo por su modernidad, sino por la forma en que convierten la historia en algo cercano: sus historias reales, objetos cotidianos, fotografías, videos y testimonios reales ayudaron a entender la evolución de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, la división de Alemania, la construcción y la caída del muro de Berlín (¡pudimos incluso tocar un fragmento real!) hasta la actualidad. Porque si algo hemos aprendido de este viaje es la filosofía de vida del pueblo alemán y su memoria histórica tan presente en el día a día. Como bien dicen: “no queremos olvidar nuestra historia para evitar que vuelva a repetirse”. Al salir del museo, españoles y alemanas pasan la tarde libre descubriendo más lugares con encanto de Bonn y más gominolas de edición limitada de Haribo. Más tarde, de vuelta a casa con las familias porque el miércoles promete: ¡iremos a Colonia!
DÍA 4: MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO Hoy el día arranca en la cuarta ciudad más importante de Alemania: Colonia (Köln). A las 10:30 nos encontramos en la plaza Bahnhofsvorplatz, es decir, la plaza situada junto a la catedral. Aunque el sol hace acto de presencia, muy a nuestro pesar apenas calentaba, y el frío se cuela entre las innumerables capas de ropa que llevamos. Allí nos esperaba nuestro guía, que nos ofrece un tour por la ciudad con guiños al carnaval, una de las fiestas más populares de Colonia, cuando las calles se llenan de gente y música. Recorremos la plaza del Ayuntamiento, contemplamos ruinas romanas y otros tantos monumentos emblemáticos, hasta culminar en la gran joya gótica de la ciudad: la Catedral. Impresionante vista desde abajo, capaz de hacer sentir pequeño a cualquiera, todos estamos boquiabiertos. En su interior se respira una magia especial; el corazón se encoge al llegar a uno de sus lugares más simbólicos: la tumba de los Reyes Magos. Al terminar la visita, el grupo se divide. Por un lado, cuatro alumnos y sus hermanas alemanas van al estadio de Colonia para disfrutar de un partido de fútbol. El resto nos dirigimos al Museo del Chocolate Lindt, donde, además de aprender sobre su elaboración y su vínculo con la ciudad, más de una salió con “azúcar en vena” después de probar tanto chocolate. Concluimos el día despidiéndonos en la estación de tren de Colonia, ya que cada uno regresa a su localidad con sus compañeras alemanas para cenar y descansar.
DÍA 5: JUEVES 5 DE FEBRERO Hoy es un día muy especial pues sentimos que nuestra aventura en Alemania termina. Aún así, nuestros Erasmus afrontan este día con nuevas clases y una degustación de platos típicos alemanes (con toque español) elaborados con mucho cariño por parte de sus hermanas alemanas. Profes y alumnos compartimos almuerzo (¡a las 11 de la mañana!) para después seguir con sus clases (latín, música, matemáticas…) Al llegar la tarde y como una gran familia que hemos creado, todos los alumnos organizan una cena de despedida en la que compartimos buenos momentos, risas, juegos y las ganas de volver a encontrarnos. Porque el Erasmus no es solo desenvolverse en otra lengua y descubrir lugares nuevos, es conocer a grandes personas y forjar nuevas amistades. Tras la cena, toca volver a casa para preparar maletas y despedirse de las familias. Spoiler: esto no acaba aquí, ¡nos reencontramos en marzo!
DÍA 6: VIERNES 6 DE FEBRERO No sabíamos si empezar el viernes dando los buenos días o las buenas noches, ya que a las 4:00 de la madrugada estábamos ya en el aeropuerto, con una mezcla de cansancio y nostalgia ante lo que se avecinaba: la despedida. Las familias alemanas acompañaron a nuestros estudiantes y se despidieron con un cariñoso “nos vemos pronto”. Tras facturar las maletas, hacer algunas compras de última hora y pasar el control de seguridad, éramos conscientes de que en pocas horas estaríamos de vuelta en casa. La espera se hizo corta; aún quedaba energía para bromas, para recordar anécdotas vividas durante la semana y hasta para empezar a planear la llegada de las alemanas (aunque todavía quedara un mes). El vuelo fue tranquilo y, aunque Colonia se despidió con un bonito sol, Málaga nos recibió con lluvia y grandes nubarrones que, aun así, dejaron entrever un pequeño arcoíris. Llegamos a Granada, donde todas las familias esperaban con enormes sonrisas y los brazos bien abiertos para darles buenos achuchones. Una experiencia de este calibre quedará siempre grabada en sus corazones, y contando los días para el reencuentro. Todo esto ha sido posible gracias al programa Erasmus+, que abre puertas a experiencias únicas como esta. Fomentar desde edades tempranas el deseo de viajar, comunicarse en diferentes lenguas y conocer culturas y personas enriquece profundamente a nuestro alumnado, tanto a nivel académico como personal. Sin duda, sembrar esa inquietud por el mundo es uno de los mayores aprendizajes que pueden llevarse de esta experiencia.



